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7 mitos y 7 realidades sobre sentirte hinchada

Admítelo: basta con notar que estás un poco hinchada para ponerte manos a la obra con la misión de perder peso. ¿He engordado? ¿O simplemente ha sido el refresco que me acabo de beber?

7 mitos y 7 realidades sobre sentirte hinchada

Publicado: 26/01/2017

Admítelo: basta con notar que estás un poco hinchada para ponerte manos a la obra con la misión de perder peso. ¿He engordado? ¿O simplemente ha sido el refresco que me acabo de beber?

Pero por lo general, no es un gran problema. De hecho, es erróneo pensar que se trata de un fenómeno extraño. En realidad, esa señal no significa que tengas subirte a la cinta a sudar como nunca ni que tengas que desterrar los hidratos de carbono de tu menú. Simplemente, tu cuerpo está trabajando.

Si lo que te acabamos de decir te ha descolocado, espera a leer estas siete (sorprendentes) verdades sobre la hinchazón de vientre y toma nota de lo que puedes hacer al respecto. Con esto sí que vas a flipar.

1. Comer sano no hace que tu vientre se mantenga plano

¿Te creías a salvo por el hecho de comer ensaladas? ¡Para nada! A pesar de nuestra buena voluntad, lo cierto es que algunas de nuestras verduras favoritas pueden provocar hinchazón. Los principales culpables son los vegetales crucíferos como las coles de Bruselas, el brócoli y la coliflor. Nuestro cuerpo no produce la enzima necesaria para descomponer un carbohidrato en particular que se encuentra en estos alimentos y que puede dar lugar a gases.

Las verduras también tienden a tener elevados niveles de fibra insoluble, que extrae fluido en tu intestino, que mientras ayuda a regular tu intestino para ir al baño, también puede provocar efectos secundarios indeseables como sentirte inflada. Por supuesto, no estamos diciendo que debas cortar por lo sano con estos alimentos ni mucho menos. Pero puedes evitarlo si masticas lentamente para ayudarte a hacer la digestión y reducir al mínimo la cantidad de aire que acabes ingiriendo.

2. Las bebidas carbonatadas no son las únicas que te pueden inflar

Ya sabes que los refrescos con gas generan más aire en tu vientre, pero incluso si bebes con cañita, tragarás demasiado aire. El mismo que se queda atrapado en tu estómago, en el intestino delgado y en el colon, dando lugar a esa temida hinchazón. Así que, evita las bebidas con burbujas…y las cañitas.

3. Puedes desinflarte con agua caliente y limón

Hay celebs que confían en este remedio de la abuela, y lo hacen por una buena razón. Los expertos sostienen que, a corto plazo, el agua con limón actúa como un suave diurético.  A largo plazo, estar hidratada mantiene a tu metabolismo acelerado y tu digestión se produce justo a tiempo. Un factor clave para estar (y sentirte) bien.

4. Los alimentos que se incluyen en la dieta provocan más hinchazón

Si en tu despensa tan solo hay alimentos sin grasa ni azúcar, quizás notes que de vez en cuando te tienes que desabrochar el botón del pantalón. Y esto sucede porque a nuestro intestino le cuesta más digerir los alimentos con sustitutos del azúcar. Se quedan en el órgano del cuerpo donde se desprenden del agua, lo que conlleva a un aumento de la sensación de flatulencias. E incluso, si tu cuerpo digiere fácilmente estos sustitutos del azúcares, que sepas que te provocarán más gases. Un drama.

Cuando se trata de azúcar, quédate con las alternativas más naturales: la fruta. Hay opciones como la papaya, la piña, el plátano o las bayas que contienen nutrientes como el potasio, el agua y la papaína y que ayudan a combatir la hinchazón.

5. Estar todo el día sentada puede provocar hinchazón

Por lo general, ser una persona activa implica que haya una mayor actividad en tu tracto gastrointestinal. Eso significa que estar pegado a la silla todo el día ralentiza la digestión y el estreñimiento en más probable. Y, obviamente, una cosa lleva a la otra… Es decir, a la hinchazón. La receta es muy simple: ¡muévete! Incluso con levantarse cada 15 minutos de tu zona de trabajo puede ser suficiente para hacer que las cosas fluyan (literalmente).

6. Los lácteos no solo hinchan a las personas con intolerancia

Los productos lácteos suelen ser una causa muy común de hinchazón en la mayoría de las personas. De hecho, alrededor de un 65% de la población humana tiene una reducida capacidad para digerir la lactosa, de acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. Si sospechas que eres una de esas personas, puedes introducir pequeños cambios, como por ejemplo, hacer de la leche de almendras tu leche habitual. Y si no estás dispuesta a renunciar a los productos lácteos (no podemos vivir sin ti, querido queso), puedes ayudarte de un probiótico, que contiene bacterias vivas que contribuyen al equilibrio de la flora intestinal y potencian el sistema inmunológico.

7. Recetas médicas que también pueden ser fuente de hinchazón

Y nos referimos a cualquier cosa que contenga esteroides puede causar hinchazón. Y esto es así porque los esteroides hacen que el cuerpo retenga agua y, que por lo tanto, te sientas hinchada. Si estás tomando esteroides como por ejemplo la prednisona, habla con tu médico para saber cómo puedes mantener a raya el aumento de peso por el agua. Asegúrate de que comes alimentos antiinflamatorios (como los vegetales de hojas, los frutos secos y las verduras) para que no hagan que te sientas todavía más hinchada.

FUENTE: http://www.womenshealth.es/nutricion/articulo/7-mitos-y-7-realidades-sobre-sentirte-hinchada